Eusko Jaurlaritzako kontsumo zuzendaritzak Bilboko Euskalduna Jauregian ospatu zuen atzo ekitaldi bat non pertsona kontsumitzaileen defentsarako elkarteek egiten duten lana aintzakotzat hartzeaz gain, Leopoldo Abadiak egungo kontsumo gizartean gertatzen ari denaren argibideak eman zituen.Con la presencia de la Viceconsejera de Calidad, Investigación e Innovación, Olga Rivera, y la Directora de Consumo, Ana Collía, se hizo entrega de sendos premios a organizaciones que llevan, en algunos casos, treinta años luchando en Euskadi por los derechos de las personas consumidoras. Estas organizaciones son:
• Federación de Consumidores de Euskadi
• Unión de Consumidores de Euskadi
• Euskal Herriko Kontsumitzaileen Elkartea
• Asociación de Municipios Vascos EUDEL
Las representantes del Gobierno Vasco insistieron en la necesidad de informar y, en especial, formar a la ciudadanía en materia de consumo; esto quiere decir que las personas deben conocer y hacer valer sus intereses y derechos de representación, consulta, participación y defensa, así como los canales puestos a su disposición. Igualmente, quisieron transmitir la implicación de la Administración; su cercanía a la ciudadanía a la hora de defender esos derechos.
La virtud del Sr. Abadía es que todo lo que cuenta lo hace de una manera accesible, fácil de entender para el ciudadano de a pie, y, por supuesto, con un grato sentido del humor. Resumiendo magistralmente en una hora el contenido fundamental de su libro “La crisis ninja”, dio a entender lo que está ocurriendo, a grandes rasgos, pero, ante todo, lo que debemos hacer para afrontar la situación.
Una de las críticas que hace es, por supuesto, al comportamiento avaricioso de las entidades financieras mundiales, que han estado comerciando con “basura” y sacando pingües beneficios con ella, creando una burbuja que, cuando ha explotado, ha salpicado a todo el mundo. Se ha jugado durante demasiado tiempo al “todo vale”, pero eso no es así.
La otra crítica que realizó es la falta de responsabilidad de la persona consumidora. Quizá a veces su ingenuidad. O a la tentación de vivir por encima de nuestras posibilidades.
Así, se nos pide recuperar el optimismo, ser realistas, sensatos, prudentes. Dejar de consumir de la forma en la que lo hemos venido haciendo en la época de vacas gordas, pero no dejar de consumir, en definitiva, porque eso acarrea el cese del comercio que tantos puestos de trabajo genera. Es decir, gastar con la cabeza, CONSUMIR CON RESPONSABILIDAD.
Abadía ni sabe cuánto va a durar la situación, ni tiene la fórmula mágica. Pero apela a la innovación, a la imaginación y al esfuerzo, que es algo que muchas empresas están realizando y que, augura, eso les ayudará a salir adelante.
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