
Salvo que la tienda on-line establezca en su web un plazo mayor, podemos ejercer este derecho en un plazo de 7 días desde la recepción del producto, o desde la celebración del contrato, si se trata de la prestación de un servicio.
Para ello, tenemos que comunicar a la entidad vendedora, en el plazo establecido, que deseamos desistir del contrato, y devolverle el producto, siguiendo las instrucciones indicadas en la hoja de desistimiento que la entidad vendedora deberá habernos entregado, obligatoriamente, junto con el producto.
Debemos enviar la comunicación por un medio que nos permita acreditar que la hemos hecho y que la entidad vendedora la ha recibido.
La entidad vendedora podrá exigir a la persona consumidora que cargue con los gastos de devolución del producto al lugar de origen.
La entidad vendedora debe devolver las sumas abonadas, excepto los gastos de envío inicial del producto, lo antes posible y, en cualquier caso, en un plazo máximo de treinta días desde el desistimiento.
No hay derecho de desistimiento en compras de:
• bienes cuyo precio esté sujeto a fluctuaciones de coeficientes del mercado financiero que la empresa no puede controlar;
• productos personalizados (trajes a medida…);
• productos que por sus características no pueden ser devueltos (alimentos, ropa interior…);
• productos que pudieran copiarse y hubieran sido desprecintados o abiertos (películas, música, software…);
• productos de consumo inmediato (prensa diaria…).
Tampoco en la contratación de estos servicios:
• alojamiento, transporte, comidas o servicios de recreo, cuando en el contrato la empresa se haya comprometido a dar estos servicios en una fecha determinada o periodo concreto;
• apuestas y loterías.







1 comentarios:
El problema es que tenemos que correr con los gastos de envío por nuestra cuenta. Aunque también es lógico pues sino muchas empresas se arruinarían. Solo hay que ver el volumen de devoluciones de muchos grandes comercios.
Publicar un comentario en la entrada